15 febrero 2012

Llamadas verídicas (I)

El curro de teleoperador no es, ni mucho menos, vocacional. Estaríamos hablando casi las antípodas de una vocación. El trabajo, sin embargo, deja algunos momentos de diversión impagables. Momentos provocados por quien está al otro lado del teléfono, en mi caso comerciales de una empresa de telefonía.

Creo que todos, más o menos, conocemos cómo funcionan los planes de renovación de estas empresas. Gastas dinero, te dan puntos y cambias.

Bien. 9:42 de hoy
- Buenos dias, te atiende Miguel Tapia, ¿en que te puedo ayudar?
- Hola Miguel, soy (pongamos) Juan Carlos. Te queria preguntar los puntos de el cliente XXX.
- Tiene 6400.
- Vale... Y esto... ¿Cómo va?
- ¿Cómo que cómo va?
- Sí, ¿que porqué tiene estos puntos?
- Pues por el gasto que haya hecho el mes pasado a X euros recibe X puntos...
- Aaaandaaaa, ¡pues es verdad! No tenia ni idea, muchas gracias

De nada fiera, de nada ;)

Ahi no acaba la cosa, ojo. 3 minutos despues otro crack:

- Hola, quiero hacer un canje sin gastar puntos, ni dinero, ni comprometer ninguna línea

¡¡Olé por sus huevos!! La mítica máxima del "Porque si" llevada a nuestro sector. Luego pude explicarle que o bien usaba puntos o pasta, ¡pero el shock inicial no me lo quita ya nadie! XD

06 febrero 2012

Troll

Me encanta la teconología.Tengo una Play (escacharrada, qué pena la mía), tengo dos ordenadores en la casa, he tenido dos pedazo de smartphones (Iphone 3GS y ahora un Galaxy SII), tenemos también en casa un ebook, y mi mejor compra ha sido mi Ipod de 120GB. Y aunque me encanta, no me considero un adicto. Lejos quedan las viciadas interminables a la Play (pasarse una Liga Master del PES en un fin de semana tiene un mérito), el Ipod básicamente lo uso a la hora de dormir y, bueno, con el SII sí que traigo bastante vicio.

Por ello hay cosas que últimamente, aunque eran bastante populares, voy (re)descubriendo. He vuelto a usar con asiduidad un chat, algo que por razones personales desterré desde que se popularizó el MSN, gracias al WhatsApp. Raro es que en un día no entre 4/5 veces a Facebook o Twitter. Y, desde que juego a Flames of War, diría que raro es que no ande cada dos por tres por el foro español del juego. Y aquí he descubierto en todo su significado un ser, peligroso a todas luces: el troll. Ya había visto ejemplos, sobre todo cuando trabajaba en El País en los comentarios de la gente. Gente que toma prestada la libertad de expresión para dar rienda suelta al insulto. Gente cuyo desprecio, bien por el insulto directo o bien gracias a una supuesta superioridad moral autoimpuesta, por el otro roza el fascismo. Gente... gentuza, para qué darles más vueltas. Da miedo ver cómo Internet, una herramienta tan fantástica, sirve de altavoz de tanta bilis reprimida, o quizá es que haya gente que incomprensiblemente disfrute dando rienda suelta a sus bilis. Una lástima para la sociedad en todo caso.

Pero como siempre he tratado de ser optimista en la vida, he recurrido a la que es, con diferencia, la fuente menos fiable de Internet para arrojar un poco de humor al asunto: la Frikipedia.

Un troll puede ser:
1.Una persona que trae vida a un foro aburrido y soso con mensajes que buscan crear pánico y desconcierto entre los aburguesados integrantes de dicha web. Generalmente se caracterizan por su locura, sin embargo las sandeces que dicen bastan para enojar a los mongos, ñoños y aburridos geeks. Un troll de este tipo muere cuando alguien hace notar que el troll en cuestión y sólo busca atención o cuando el admin del foro se enoja con él y lo banea... se considera inmortal hasta que baneen la ip
2.Un usuario que gusta de llamar troll a cualquiera que: los vence en una discusión, dice cosas que el verdadero troll no quiere que la gente sepa, o es cualquier idiota al que el troll de verdad decidió molestar. Este segundo tipo es aproximadamente el 96% de todos los trolls y a menudo se los conoce como Anti-troll.
3.Un idiota rompe huevos que molesta diciendo que el artículo de Dakota Fanning es ofensivo.
(...)
Los trolls que recién comienzan suelen tener la enfermedad conocida como Remordimiento de troll. Estos sentimientos suelen acabar cuando el individuo se da cuenta de que la gente que toma a la internet como si fuera algo serio y verdaderamente se ofende por el trolleo, es estúpida y debería lidiar con su homosexualidad.
(...)
Subespecies
- Troll virtual: Se trata de aquellos trolls que habitan en internet (sobre todo en los foros), aunque pueden ser encontrados por la calle de vez en cuando.Generalmente se decican a proteger a los newbies de los malvados moderadores, poniéndoles bans de por vida(de hecho el nombre troll viene de patroll for newbies, es decir, comer patatas de bolsa de aluminio)
- Troll de la red: Se puede decir de muchos de los habitantes indeseados de la red. Este tipo de Troll se destaca por su capacidad de permanecer horas y horas sentado delante de una pantalla (llegando en algunos casos a fusionarse con el asiento y el ordenador, generando así una nueva especie única llamada gordo cibernauta), durante estos largos periodos suelen navegar por internet "tocando las narices"(jodiendo las pelotas) a todos los felices habitantes de los foros, generando roces y tensiones entre los demás cibernautas. Este subgénero encuentra un hábitat idoneo en los foros del mítico oGame, ForoCoches, etc, donde abundan y se reproducen libremente (no hacemos especial hincapié en sus métodos de reproducción por lo escabroso y repulsivo que resulta el tema).
- Troll auténtico: Se trata de los trolles que sufren cierta demencia y/o trastornos mentales, aunque en el lugar donde viven (wow) no se les nota ya que casi todos están mucho peor.
- Troll reconvertido: Dícese de los Trolles de la red que afirman haberse reconvertido y ya no ser un fastidio de persona. Este subgénero es completamente una engaño desesperado, fruto de un intento de posible aceptación. El que ha sido Troll de la red, seguirá siendo igual de mamoncete y cabroncete hasta el fin del mundo (a menos que ocurra un cuasi-milagro).



Un poquito de humor, ríamos más y trolleemos menos. Por favor, que la vida es demasiado importante para tomársela tan en serio (Oscar Wilde dixit). Y sobre todo: no alimentéis al troll ;)

02 febrero 2012

The Rising

Can't see nothin' in front of me, can't see nothin' coming up behind
I make my way through this darkness, I can't feel nothing but this chain that binds me
Lost track of how far I've gone, how far I've gone, how high I've climbed
On my back's a sixty pound stone, on my shoulder a half mile line

Querido blog:

Han pasado dos años desde que te escribí por última vez. Por entonces no era más que un ex becario de El País que no sabía que iba a ser de su futuro. Un futuro que ya es pasado y presente. Un presente que se vislumbra sin un futuro cercano a lo que hacía en El País. Nada más lejos de la realidad. No veo nada claro que algún día vuelva a escribir una noticia, componer un reportaje, grabar entrevistas o sacar cortes. El periodismo, según ví el otro día en Twitter, es la segunda profesión con más destrucción de empleo, sólo superado por la construcción. Caen los periódicos, cae la publicidad, cae la motivación. Ante ello decidí apostar por un camino difícil. Alejarme de mi vocación para poder crecer como individuo.

Come on up for the rising, come on up, lay your hands in mine
Come on up for the rising, come on up for the rising tonight

Por eso entré a trabajar de teleoperador. Es un curro. Hoy, por desgracia, 5,4 millones de vecinos no pueden decir lo mismo. Es un curro. Es una nómina. Y es estar dado de alta en la Seguridad Social. Hoy, por desgracia, no todos los que trabajan en el periodismo pueden decir lo mismo. Y no es sólo eso. Hoy vivo con mi novia, hoy soy más feliz que hace poco más de dos años. Incompleto, porque me falta ese algo de estar contento con el trabajo (aunque con el paso del tiempo hasta le acabas cogiendo un puntillo con el que disfrutar en él). Pero, ante todo, soy feliz. Porque despertarse un sábado abrazo de la persona que amas con todo un fin de semana por delante que disfrutar es algo que, sencillamente, no se puede pagar. Y con todo sigo soñando con volver a ser un plumilla. Y sueño con ese resurgir profesional. Por eso pongo esta canción para volver a escribir. Bien por no perder la costumbre, bien por mono de comunicar aunque nadie me lea.



Da igual. Teleoperador o periodista. Soy quien soy y me adapto a cada momento que la vida me va lanzando. Y con todo, sólo sé que soy feliz.